Maga - Diecinueve

El post número cien se merece algo así. La única canción que me impide asegurar que en el mundo de la música es estúpido hablar de "mejor" o "peor", que la perfección no existe, que no hay verdades absolutas. Diecinueve es simplemente...

Los artistas no mueren

Cualquier muerte es trágica, aunque si sobreviene antes de los cuarenta resulta aún más desgarradora. Sólo los íntimos de aquel que deja este mundo pueden saber lo que les duele la pérdida. El resto nos quedamos en el lamento por un pesar ajeno que somos incapaces de percibir. Pocas frases como “te acompaño en el sentimiento” resultan más falsas. Nadie puede acompañar a nadie en un sentimiento que no siente.
Es difícil decir adiós a alguien al que jamás dedicaste un hola. Ayer falleció Sergio Algora, poeta y músico aragonés al que nunca conocí. A lo que sí he tenido la oportunidad de acercarme es a parte de su obra. Sergio lideró grupos como ‘El niño gusano’ o ‘La Costa Brava’. Aunque ni su creador, ni sus ejecutantes, ni sus oyentes lo sean, todas las canciones serán inmortales y podremos seguir disfrutándolas. Los artistas no mueren, sólo dejan de crear.

España redime al fútbol


Hace cuatro años Grecia se proclamaba campeona de Europa. Hace dos, Italia levantaba la Copa del Mundo. El fútbol 'rocoso' triunfaba. Los amantes del modelo que hace primar la táctica a la técnica, el músculo a la inteligencia, el orden a la imaginación o la defensa al ataque, estaban de enhorabuena... hasta ayer. España se ha procalamado campeona de la Eurocopa a base de toque y dinamismo. Hasta la próxima gran cita de selecciones (el mundial de Sudáfrica en 2010) ese será el referente triunfador en todo el planeta: los 'jugones'españoles relevaron a los soldados griegos en el trono continental.
Porque, no nos engañemos, entre esos dos polos se mueve constantemente este deporte, de la misma manera que en política lo hace entre la Derecha y la Izquierda. Está en la esencia misma del balompié, que históricamente fue configurando su existencia a partir del refinamiento de otros deportes más bárbaros y violentos hasta que en el siglo XIX se desgajó definitivamente del rugby. Sin embargo, esa dualidad entre la lucha y el juego resultará eterna. No se trata de establecer que concepto es mejor en términos absolutos, puesto que no hay respuesta posible. Pero sí es necesario saber cual nos gusta más. España lo tiene claro, entre otras cosas por necesidad. Puede que a la mayoría de nuestros jugadores no les acompañe el físico de alemanes, franceses o italianos. Por ello, para llegar arriba tienen la obligación de utilizar otros argumentos como la velocidad, la técnica o la inteligencia. Ahí radica la diferenciación de modelos en los equipos: en la materia prima de sus jugadores. Durante muchos años no teníamos ni siquiera calidad, por lo que debíamos usar la famosa furia. En tiempos más recientes creímos en el músculo de los Nadal, Hierro, Alkorta, etc. pero con escaso resultado. En esta Eurocopa, en la apuesta más descarada por el talento que nunca jamás haya puesto en liza España, por fin hemos obtenido el premio. Cierto es que lo habríamos merecido antes, pero tanta espera hace que sepa mejor.
Hay quien dice que esta Selección puede marcar una época, commo lo hizo el Brasil del 70'. Mimbres hay para ello, pues la mayoría de sus jugadores son muy jóvenes. Lo que parece indudable es que la senda trazada es por la que hay que continuar. Ganar es muy difícil, pero siempre hay que estar presentes entre los que se juegan el título. En esa élite es donde le corresponde estar a La Roja. Esperemos que haya llegado para quedarse.

Casillas y el penalti perfecto

Se oye hasta la saciedad: "las tandas de penaltis son una lotería". Como la mayoría de los tópicos, este también resulta una verdad repetida mil veces. Desde el punto fatídico puede pasar cualquier cosa porque la presión juega un papel mucho más importante que la habilidad. Si la técnica estuviera aislada del ambiente, el porcentaje de error sería prácticamente nulo. Y es que teóricamente existe el penalti perfecto. Para cualquier portero resultaría imposible atajar un lanzamiento desde once metros que fuera a una velocidad cercana a los 90 km/h. (hay futbolistas capaces de pegarles a 140 km/h.) y que se colocara pegado al interior de los postes. El balón tardaría en alcanzar los poco más de 11,1 metros que le separan de la linea de meta pegada al palo mucho antes de que el portero recorriera el metro y medio que le separa de él (si se encuentra en medio de la portería). Cuando un jugador consigue lanzar un buen penalti (más o menos cercano a la perfección) el guardameta sólo puede detenerlo anticipándose al momento en que el balón sale de la bota del jugador. Esa anticipación puede atender a dos factores: la intuición o la observación. Lanzándose a uno u otro lado por intuición, el parar el penalti sólo depende del azar. Sin embargo, es posible conocer la trayectoria que puede tomar el balón fijándose en la postura que toma el pie del lanzador justo antes de que la bota impacte con él. Son décimas de segundo muy valiosas que pueden hacer posible alcanzar la pelota si esta no va muy fuerte y colocada. Hay otros factores que hacen que el portero elija hacia donde tirarse, como estudios previos de la forma de lanzar de los futbolistas a los que se enfrenta o la manera de correr hacia el penalti.

De lo que no cabe ninguna duda es de que Casillas ayer no encaró los penaltis ante Italia simplementre rezando. Iker adivinó la dirección de todos los lanzamientos que recibió. Se los detuvo a De Rossi y Di Natale y estuvo muy cerca de de conseguirlo con los de Grosso y Camoranesi. Nuestro portero no jugó a la lotería, y si lo hizo, había comprado muchos números para que nos tocara de una vez el premio.

La banca nunca pierde

La banca mejora sus beneficios un 10% y descarta la crisis
Las entidades financieras ganan 5.153 millones más hasta marzo a pesar del aumento de la morosidad y la limitación del crédito.

Lo cuenta el diario El País en su edición del 15 de junio. Sólo se me ocurre algo más rico que el gran capital. El diccionario de la Lengua Española, con tantas palabras para referirse a él...

Indecente, improcedente, vil, abusivo, canalla, repugnante, desaprensivo, grosero, puerco, desvergonzado, inmoral, deshonesto, asqueroso, humillante, impúdico, obsceno, pornográfico, indecoroso, vergonzoso, repulsivo, repelente, corrompido, vomitivo, nauseabundo, cochambroso, sucio, deshonesto, vicioso, infecto, mugriento, repugnante, inmundo, inadmisible, impresentable, rechazable, improcedente, intolerable, increíble, inaceptable...