Utilizando las comillas para poder ser generoso, había “artistas” como Norma Duval, “actrices” de la talla de Ana Obregón, “periodistas” de la fama de María Eugenia Yagüe, famosos consortes como Nicolás Vallejo-Nágera, ricos por obra y gracia de Dios y sin profesión reconocida como Carmen Lomana, etc. Extasiados, más que por el derroche de talento de los respectivos número 1 y 2 de la ATP, por contemplar tan de cerca ese concepto seguramente desconocido para ellos llamado "esfuerzo", tales personajes aparecían ufanos en los planos televisivos con sus gafas de sol y sus ropas de marca. Tenían el lugar más privilegiado del estadio, pero no estaban solos. Si uno miraba un poco más arriba o a cualquiera de los lados, seguía viendo palcos y más palcos ocupados por políticos, empresarios, actores, deportistas y demás carne de la crónica rosa de nuestro país, algunos disfrutando del partido, otros del ambiente, y todos de la gran ceremonia de las apariencias. Ni que decir tiene que ninguno de ellos habrá gastado un solo céntimo en adquirir sus localidades. Quien no fuera invitado por la organización lo habrá sido por alguna empresa que haya adquirido las butacas correspondientes con el ánimo de hacer negocios. Para encontrar a la gente que sí pagó religiosamente su entrada había que esperar a que la realización de TVE mostrara un plano general de La Caja Mágica, pues estos ocupaban los lugares más alejados a la arcilla en la que se desarrollaba el partido.
Utilizando las comillas para poder ser generoso, había “artistas” como Norma Duval, “actrices” de la talla de Ana Obregón, “periodistas” de la fama de María Eugenia Yagüe, famosos consortes como Nicolás Vallejo-Nágera, ricos por obra y gracia de Dios y sin profesión reconocida como Carmen Lomana, etc. Extasiados, más que por el derroche de talento de los respectivos número 1 y 2 de la ATP, por contemplar tan de cerca ese concepto seguramente desconocido para ellos llamado "esfuerzo", tales personajes aparecían ufanos en los planos televisivos con sus gafas de sol y sus ropas de marca. Tenían el lugar más privilegiado del estadio, pero no estaban solos. Si uno miraba un poco más arriba o a cualquiera de los lados, seguía viendo palcos y más palcos ocupados por políticos, empresarios, actores, deportistas y demás carne de la crónica rosa de nuestro país, algunos disfrutando del partido, otros del ambiente, y todos de la gran ceremonia de las apariencias. Ni que decir tiene que ninguno de ellos habrá gastado un solo céntimo en adquirir sus localidades. Quien no fuera invitado por la organización lo habrá sido por alguna empresa que haya adquirido las butacas correspondientes con el ánimo de hacer negocios. Para encontrar a la gente que sí pagó religiosamente su entrada había que esperar a que la realización de TVE mostrara un plano general de La Caja Mágica, pues estos ocupaban los lugares más alejados a la arcilla en la que se desarrollaba el partido.
Etiquetas: Periodismo
Esto es una exclusiva; una primicia de proporciones planetarias. No se trata de ninguna exageración. Nadie antes había escrito un post sobre el 36543561857. Y cuando digo nadie es absolutamente nadie. Basta buscarlo en Google para comprobar que éste blog ha sido el primero medio del mundo que ha llevado a la red el 36543561857. ¿Qué tiene de especial dicha cifra? Pues nada. Simplemente que en el buscador más utilizado del planeta no se ofrecen resultados sobre ella. No hay nada más allá del hecho de ser único. Su notoriedad se justifica por sí mismo, sin que haya un contenido relevante detrás. No es un número de teléfono, ni una dirección postal, ni un código secreto…simplemete se trata de la cifra que ha salido al golpear aleatoriamente el teclado numérico.
Sí, sé que es una chorrada, pero al menos yo lo sé. En cambio, viendo algunos medios de comunicación que se vanaglorian de ofrecer noticias cuyo único valor es el ser exclusivas o primicias que no aportan nada (salvo el hecho de que ellos son los únicos que lo han dado), creo que, al menos en lo que respecta al sentido común, estoy en ventaja.
Etiquetas: Periodismo
Ya se conocen los ganadores de los Pulitzer de 2010. Sorprendentemente Esperanza Aguirre no se encuentra entre los galardonados con el premio más prestigioso del mundo del periodismo. La presidenta de la Comunidad de Madrid, a pesar de haber destapado la trama Gürtel protagonizando un trabajo de investigación a la altura de los mismísimos Bernstein y Woodward, no ha sido tomada en cuenta por el jurado de los Pulitzer. Cuesta imaginar las razones que expliquen tamaña injusticia. Hay quien dirá que Aguirre no trabaja en un medio de comunicación y que, por lo tanto, no puede optar a un reconocimiento reservado a los periodistas. Sin embargo, cualquiera que sintonice un informativo de Telemadrid podrá descubrir sin dificultad la mano firme de una Esperanza a la que hay que reconocer su labor de editora.
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