La reforma laboral ideal para la patronal

Si la reforma laboral del Gobierno no ha satisfecho ni a la patronal ni a los sindicatos hay dos opciones: que haya sido la única posible (la menos mala) o que realmente convenza a uno de los dos agentes sociales, pero el beneficiado diga con la boca pequeña que le parece desacertada. A la vista de los recortes sociales que supone esta medida, a los únicos que les puede haber agradado es a los empresarios, pero tal vez no estén disimulando su descontento porque quieran una ley aún más regresiva para los derechos de los trabajadores. Siendo así, la reforma laboral idel para la patronal tendría que incluir los siguientes puntos:

Causas del despido.

Por cuestión de horario:
  • Si el trabajador llega tarde.
  • Si el trabajador llega pronto (y con ello provoca gasto de luz y aire a la empresa).
  • Si el trabajador llega a su hora en punto (dejando mal a su patrón, que puede llegar más tarde).
Económicas:
  • Si el empresario entra en pérdidas.
  • Si el empresario disminuye sus beneficios.
  • Si el empresario prevee una reducción de sus beneficios.
  • Si el empresario tiene un día una pesadilla y sueña que tiene que ir a comer a un Burger King. 

Indemnización por despido.

Despido improcedente:
  • El empresario tendrá que indemnizar al trabajador con un bolígrafo Bic cristal y un paquete de folios reciclados por año trabajado.
Despido objetivo:
  • El trabajador tendrá que indemnizar al empresario con una suma monetaria equivalente a 45 días por año explotado.
 
Negociación colectiva.

  • El empresario negociará el convenio con un representante de los trabajadores, el cual tendrá la función de sujetar un espejo para que el patrón pueda ver la cara a alguien mientras decide las condiciones consigo mismo
Derecho de huelga.

  • El único tipo de huelga que se autoriza será la modalidad japonesa, la cual podrá ser convocada única y exclusivamente por el empresario en épocas en que necesite aumentar la producción.

Prestación por desempleo.

  • El trabajador que obtenga del Estado un subsidio por desempleo tendrá la obligación de destinar un 50% de esos ingresos a la empresa que le despidió, al ser ésta la que le facilitó obtener dicha renta.

Bajas.

  • El único supuesto en el que un trabajador pueda solicitar una baja por incapacidad será el fallecimiento, aunque sólo en los casos en los que la muerte impida al trabajador continuar con la producción.

Trincherazo


Gregorio Gordo, portavoz de la ganadería de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, invitó a Esperanza Aguirre a condenar el franquismo durante el transcurso de una lidia dialéctica celebrada hace unos días en el parlamento regional. La diestra pepera (más diestra que nunca), lejos de amilanarse ante tal embestida dirigida por el pitón zurdo, se echó la muleta a la derecha y, alejándose del centro del ruedo político con dirección a zonas más extremas, eludió al astado reinventando el trincherazo. Trincherazo porque así se denomina en tauromaquia el pase en el que el torero da salida al toro por el lado contrario a la mano donde tiene la muleta, pero trincherazo, sobre todo, porque la Presidenta de la Comunidad se echó a las zanjas guerracivilistas para disparar argumentos ya usados en su tiempo por la CEDA o la Falange. Aguirre se negó a censurar la dictadura de Franco hasta que Gordo y los suyos no hicieran lo propio con, entre otros sucesos, “el golpe del 34”, aquella revolución popular de sindicalistas y nacionalistas que la lideresa equiparó al levantamiento militar del 36. El particular pase de pecho levantó los aplausos de los diputados ocupantes del tendido de sol (bancada en la que algunos parecen añorar eso de poner la cara al astro rey con la camisa nueva). Por fortuna, la faena acabó sin necesidad de utilizar el estoque.

Espero que se me disculpen los símiles taurinos, pero desde que Aguirre declaró la llamada “fiesta nacional” como bien de interés cultural en Madrid, tiendo a tirar del Cossío para analizar cualquier intervención pública suya, por poco o nada que alguna tenga de "bien" o de "cultural". Ya dijo la Presidenta que los toros es todo un arte a proteger, argumentando que como tal lo habían tratado grandes genios de la talla de Lorca, Hemingway o Picasso. Aunque hablando de éste último -del célebre pintor precursor del cubismo, del antifascista militante y comunista confeso, del malagueño de nacimiento y francés de adopción por obra y gracia del exilio- no puedo evitar preguntarme si la percepción de Aguirre sobre la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista no cambiaría si contemplara, por ejemplo, El Guernica. Aunque claro, para que se diera esa circunstancia nuestra Esperanza tendría que visitar el Reina Sofía en lugar de Las Ventas.

Sombras tras el apagón


El 3 de abril se produjo en España el cese definitivo de la televisión analógica. Su sustituta, la TDT, impone mejoras tecnológicas que modifican nuestro panorama audiovisual, siendo el aumento del número de canales a recibir la más evidente. En apenas dos décadas hemos superado el monopolio de TVE primero y el posterior oligopolio formado por ésta junto a las primeras televisiones privadas y autonómicas, para desembocar en la situación actual en la que hay más de una veintena de opciones en abierto disponibles para el televidente.

La existencia de más canales con nuevas propuestas debería propiciar un aumento de la calidad global de la programación televisiva. Sin embargo, la historia demuestra que puede ocurrir todo lo contrario. Considerando que la principal aportación en estas dos últimas décadas por parte de Telecinco y Antena 3 ha sido el surgimiento de la ‘telebasura’ como estrategia para captar audiencia y que la copia de formatos basados en el mal gusto es una constante entre los canales, cabe preguntarse por cuáles serán los planes de los medios recién llegados para hacerse con su parte del pastel. Hasta ahora el panorama no es nada halagüeño. Las ‘novedades’ de las que se alimenta la TDT actual no van más allá de reposiciones y redifusiones de series y programas del pasado, teletiendas, los llamados Call-TV (espacios que rayan en la estafa) y tertulias políticas en las que la opinión partidista, siempre a favor de la ideología del gobierno que concedió la licencia de emisión al canal que las alberga, impide el desarrollo de un debate plural en el que se utilicen argumentos de peso más allá de soflamas y vituperios.

Resulta difícil pensar que la situación vaya a mejorar a corto y medio plazo. Con el mercado publicitario en crisis las cadenas parecen decididas a seguir apostando sobre seguro con productos que, pese a su discutible calidad, resultan baratos y fiables para asegurar una determinada cuota de seguimiento. El morbo, el escándalo o el insulto son considerados por las televisiones conceptos más seguros para lograr audiencia que valores como el rigor, la objetividad o la originalidad. El Estado, que indica por ley que los medios de comunicación deben contribuir al bien común de la sociedad a través del respeto y protección de principios que éstos conculcan diariamente, haría bien en controlar los excesos televisivos perpetrados en nombre de la libre competencia.

Micrófonos cerrados, redes abiertas


 Los medios de comunicación acostumbran a pedir responsabilidad y transparencia a personas y organismos ajenos con la misma facilidad con la que esquivan el foco de la autocrítica hacia sus propias acciones. El denominado cuarto poder, encargado de vigilar a los otros tres, así como a la sociedad en su conjunto, no acostumbra a observarse bajo la misma lupa con la que analiza a los demás. Sin embargo, las nuevas tecnologías de la información han permitido erigir un “quinto poder” de naturaleza más difusa pero que, en cierta medida, permite resolver la eterna pregunta sobre quién vigila al vigilante. Gracias a Internet los ciudadanos pueden conocer datos sobre realidades que antes no eran tratadas por los medios de comunicación tradicionales, entre ellas, noticias sobre la propia dinámica interna de radios, televisiones o periódicos.

Gracias a Twitter y Facebook pudimos conocer que la dirección de la Cadena SER había decidido suspender de empleo y sueldo a Paco González, director de Carrusel Deportivo, el segundo programa más escuchado de la radio española con cerca de 2.200.000 oyentes. Los primeros datos sobre el asunto aparecieron en estas redes sociales horas antes de que lo hicieran en diversos periódicos on-line. Mucho más diferida fue la información que se publicó en la propia web de la SER, que se limitó a difundir una escueta nota con una breve versión oficial de los hechos. Daniel Anido, director de la cadena, impuso una política de silencio que impidió hablar a los profesionales de la casa sobre un asunto que, sin duda, interesaba a quienes hayan escuchado a Paco González en alguno de los 18 años en que éste ha estado al frente del programa. Los micrófonos de la SER se han cerrado para el propio González y para cualquier compañero que quisiera dar su versión sobre los hechos. Curiosa estrategia de ocultismo la de una empresa dedicada a dar noticias. Los jefes de la SER se equivocan si piensan que el tema desaparecerá si ellos lo obvian en antena, pues mientras exista interés, las informaciones y, lo que es peor para ellos, los rumores, seguirán apareciendo en otros medios y en las redes sociales Ocultar información nunca fue un buen negocio para quien vivió de dar noticias y menos en los tiempos que corren, pues si tú no quieres informar ya habrá otro que lo haga.

Demagogias las justas


Pocas palabras se utilizan más demagógicamente que el propio término “demagogia”. Que quien más tenga sea quien más pague en cuestión de impuestos parece algo lógico, pero basta enunciar este principio para que aquel que lo pronuncie sea tachado de demagogo. Parece que demagogia sólo se traduce peyorativamente como un argumento fácil para ganarse el favor del pueblo, como si aquello que gusta mayoritariamente a la “demos” resultara incompatible con que sea justo para el conjunto de la sociedad. Sin embargo, nunca hablamos de ideas oligárquicas, y mira que habría prácticas con las que utilizar tal adjetivo. Sin ir más lejos los esfuerzos que Zapatero ha solicitado a la población son tremendamente oligárquicos, pues la reducción de sueldos al funcionariado, la congelación de las pensiones, y el resto de medidas adoptadas en las últimas fechas para contener el gasto público sólo afectan a las clases medias y bajas, dejando libres de cargas adicionales a las altas.

Aumentar la presión fiscal a los más favorecidos supondría una decisión de justicia social, pero también de eficacia. Teniendo en cuenta que, según estudios, en este país 1.400 personas gestionan una riqueza equivalente al 80% del PIB, sería un suicidio ignorar ese caladero y centrarse solamente en esquilmar el 20% restante. Baste como ejemplo que, según los técnicos de Hacienda, recuperar el impuesto de patrimonio para los que tiene más de 1,5 millones de euros supondría un caudal nuevo para el Estado estimado en 3.637 euros.

Si el gobierno decide mantener a salvo de nuevos gravámenes a las grandes fortunas es muy posible que las clases a las que ya se les ha impuesto un esfuerzo superior se echen a las calles dinamitando la paz social. En cambio, si se decide llevar a cabo una verdadera redistribución de la riqueza existe el riesgo más que probable de que muchos potentados cojan su dinero y se marchen a otro lugar. El gran capital, como las ratas, siempre es el primero en abandonar el barco cuando empieza a zozobrar. Por ello cualquier medida que se tomara en este sentido debería ser adoptada en un marco global para evitar que determinados paraísos fiscales, ya estén en las lejanas Islas Caimán o en las cercanas montañas de Suiza, puedan acoger el dinero medroso que escapa de donde hizo negocio.