Desmadre en la universidad; orgía en Intereconomía


Intereconomía TV emitió recientemente Desmadre en la universidad, un especial informativo con características más propias de orgía propagandística que de reportaje informativo. El plan de la cadena ultraconservadora era presentar la universidad pública (ejemplificada fundamentalmente a través de la Complutense de Madrid) como una institución en la que reina el descontrol y el abandono. De esta manera se buscaba desprestigiar la educación pública (en contraposición con la privada) y, al mismo tiempo, desacreditar al rector de la Complutense Carlos Berzosa, cuya ideología progresista le convierte en blanco de los dardos de la derecha mediática. Para conseguir estos objetivos el documento se presentaba de esta manera:
"A lo largo de este reportaje van a descubrir una universidad pública (es decir, la que pagamos todos los españoles) en la que los alumnos tienen que convivir con pintadas de grupos anarquistas y de izquierdas, con restos de alcohol y de tabaco, con la degradación de los edificios... Y, para colmo, el descontrol en el interior de las instalaciones es total. Los estudiantes fuman, no sólo tabaco, en muchas partes de las facultades".

Suele decirse que no hay peor mentira que una verdad a medias. En periodismo este adagio adquiere la categoría de norma. Cuando se presentan unos datos y se ocultan intencionadamente aquellos que no se acomodan a la tesis que uno quiere defender, como ha hecho Intereconomía en este reportaje, no cabe hablar de otra cosa que de propaganda política. Y es que, aunque los problemas que se presentan en la pieza televisiva resultan ciertos, la tendenciosidad y la hipocresía con la que se elabora el mensaje acaba provocando que el denunciante resulte más execrable que lo denunciado.

La degradación de los edificios.
La primera parte del reportaje se centra en presentar el campus de Moncloa como un entorno degradado, presa de pintadas, basura y falta de mantenimiento. "Recuerda más a algún país de la posguerra de los Balcanes  que a un inmueble universitario", comenta la voz en off mientras ofrece imágenes de las facultades de Medicina, Derecho o Ciencias de la Información. El narrador no duda en identificar a los culpables del detrimento. Para él son cosa de la izquierda, de grupos de anarco-sindicalistas, comunistas trasnochados y demás fauna progre. Para demostrarlo se enseñan multitud de grafitis con mensajes anticapitalistas, antifascistas o feministas. Ni una sola de las pintadas mostradas pueden achacarse a alguien de derechas, con lo cual se desprende que el vandalismo universitario sólo tiene una ideología. Pero no es así. Intereconomía se cuidó mucho de no sacar carteles y pintadas firmadas por la derecha, a pesar de que no es difícil encontrarlas. El SEU (sindicato estudiantil que funciona como órgano de propaganda de Falange) cuelga carteles y realiza pintadas en las fachadas de las mismas facultades, como lo demuestran estas fotografías de Ciencias de la Información, Derecho y Medicina:





Intereconomía obvia intencionadamente las rúbricas de las extrema derecha, ya que eso le impediría calificar el comportamiento incívico como un patrimonio exclusivo de los progresistas. Al contrario, la cadena acusa a la izquierda y sostiene que estos actos son "sectarios" y "sesgados", atributos que, por otra parte, ellos conocen a la perfección. Evidentemente, la demonización no se iba a limitar a los estudiantes que destrozan las paredes del campus. En un momento del reportaje el presentador apunta que "resulta difícil comprender por qué las autoridades universitarias no han hecho nada para su inmediata limpieza". Quizá, si el redactor hubiese sido diligente y cumpliendo con su deber de informarse, hubiera podido sobrellevar mejor sus dificultades de comprensión acerca del deterioro del campus de Moncloa. Basta con leer habitualmente la prensa para encontrar noticias sobre la difícil situación económica por la que pasan las universidades españolas. Un estado de crisis que se ve agravado en el caso de las madrileñas y, sobre todo, en el de la Complutense, por la drástica reducción del presupuesto que han sufrido a manos de la Comunidad de Madrid. Además la institución que preside Esperanza Aguirre adeuda unos 75 millones de euros a la que rige Carlos Berzosa. Quizá si la musa del pensamiento conservador español pagara lo que debe a la Complutense, esta podría contratar personal para mejorar el aspecto de sus edificios, pero esto es un detalle que Intereconomía prefiere ocultar.

La ley antitabaco.
El segundo foco de escándalo para el canal es el nulo respeto hacia la ley antitabaco que se vive en el interior de las dependencias unviersitarias. Para demostrar que los estudiantes de la Complutense incumplen sistemáticamente la norma, un reportero se introduce en las facultades con una cámara oculta que graba a los universitarios fumando. De nada parecen servir en Intereconomía las recomendaciones deontológicas del periodismo que indican que el uso de cámaras ocultas ha de quedar limitado a situaciones en las que el reportero pueda verse en peligro al tratar de obtener determinadas imágenes o declaraciones. Escondiendo la cámara Intereconomía se ahorra el trámite de pedir permiso para grabar en la Universidad y el incordio de tener que solicitar una entrevista a alumnos o trabajadores, de los cuales se obtiene declaraciones sin su consentimiento. Pero por si esto no fuera suficiente, el propio reportero decide demostrar lo fácil que es fumar en la cafetería de uno de estos centros educativos solicitando a unos alumnos un cigarro y fumándoselo después. Es decir, que para demostrar que una falta se realiza con impunidad, el periodista decide hacerla él mismo. Afortunadamente el motivo de la investigación era el tabaco, porque si el reportaje versara sobre el robo, la pederastia o cualquier otro delito no sabemos hasta dónde hubiera estado dispuesto a llegar.


Resulta curioso -por no decir hipócrita- ver cómo un grupo de comunicación que ha hecho de la resistencia contra la ley antitabaco uno de sus principales caballos de agitación, (como se ve en la siguiente reclamo emplazado en la página web del grupo) se rasgue las vestiduras por el hecho de que se fume en la universidad.



Quizá lo que más le moleste a Gonzalo Bans, el redactor y presentador del reportaje es que los estudiantes fumen cigarrillos en lugar de puros, como hace él (según puede verse en su perfil público de Facebook).

Esta debe ser una de las muchas diferencias que Bans habrá encontrado entre una universidad pública como la Complutense y la Universidad Ramón Llull, centro privado de inspiración cristiana donde él curso la carrera. Es comprensible entender que el choque entre ambos modelos le habrá resultado impactante a este periodista. De su reportaje se desprende al mismo tiempo que en la facultad de Ciencias de la Información no se cuidan las instalaciones y en la Ramón Llull no se enseña ética y deontología periodística. Y tal vez, ni siquiera se imparta Derecho, pues Bans recuerda que la universidad pública la pagamos todos, pero olvida que la televisión, ese medio en el que él trabaja, también es de todos, pues se trata de un servicio público que puede prestarse por empresas privadas en régimen de concesión. Así lo determina la ley 10/1988, y lo enseñan en la gris y sucia facultad de Ciencias de la Información de la Complutense. O él se perdió esa clase cuando lo comentaron en la Ramón Llull o lo más de lo que puede presumir ese centro es de tener unas instalaciones más limpias que las conciencias de algunos de sus licenciados.

20 de 2010 (canciones españolas)

1.- Nacho Vegas & Manel. Con un beso me bastó.
 Tremenda versión del tema de The Wave Pictures con la hondura de Nacho Vegas y la alegría de Manel.

2.- Supersubmarina. Supersubmarina.
Indie con capacidad para trascender al mainstream gracias estribillos tan poderosos como este.

3.- The New Raemon. Te debo un baile.
Un sonido minimalista capaz de maximizar sensaciones.

Grabado con la colaboración de Vetusta Morla, el tema se contagia de la fuerza y la alegría del grupo de Tres Cantos.

5.- Lori Meyers. Mi realidad.
Un nuevo himno para el indie nacional siguiendo los cánones de éxitos anteriores de los granadinos como Alta fidelidad o Luces de neón.

6. Hola A Todo El Mundo. A Movement Between These Two.
Un tema largo (más de 7 min.) capaz de atraer la atención gracias a la riqueza de sus sonidos.

7.- Los Planetas. No sé cómo te atreves.
Escapando del influjo flamenco del disco esta canción consigue retomar el puro pop de Los Planetas, bien respaldados por La Bien Querida.

8.- Tachenko. Escapatoria.
Por pegadizo, de ese que resulta fácil de escuchar y difícil de componer sin caer en la insustancialidad.

9.- Marlango. The Answer.
Las maternidades y paternidades han transformado al grupo en un conjunto feliz y positivo. Incluso Rufus Wainwright suena alegre en esta canción.

10.- Havalina. Tu ciudad.
Rock oscuro con poderossas guitarras y una voz inquietante.

11.- Pauline en la Playa. Un muelle.
Es como volver a los años 90 y recordar las primeras voces femeninas de los grupos españoles de la escena independente.

12.- Triangulo de Amor Bizarro. De la monarquía a la criptocracia.
Entre los bizarros temas de est grupo es posible encontrarse de todo, incluido hits bailables como este.

13.- Ix! Avui si.
Una joya en catalán con una cuidada producción detallista.

14.- Nothink. In a Row.
Reyes españoles de esa mezcla entre el grunge y el punk-rock, Nothink sigue saliéndose del camino marcado.

15.- Maga. La balsa.
Menos complejidad de la que nos tienen acostumbrados aunque sin perder el lirismo marca de la casa.

16.- Klaus & Kinski. Ya estaba así cuando llegué.
Si la niña de Poltergeist cantara y tuviera un buen grupo sonaría más o menos así.

17.- Iván Ferreiro. Paraísos perdidos.
Gran sentido del ritmo en una canción que resume el saber hacer de Iván Ferreiro.

18.- La Habitación Roja. Voy a hacerte recordar.
No da tregua desde el comienzo hasta el final.

19.- Nacho Umbert & La Compañía. Colorete y quitasueños.
Meditabundo contador de historias, Nacho Umbert recuerda al mejor Sr. Chinarro.

20.- El Guincho. FM Tan Sexy.
La crítica se ha rendido a sus pies. Hay que reconocerle la capacidad para crear un sonido único en este país. (Salvo el 1, no disponible en esta plataforma).

(La canción 1 no está disponible en esta plataforma).

20 de 2010 (canciones extranjeras)

1.- Yeasayer. Ambling Alp.
Psicodelia y experimentación para todos los públicos.

2.- The New Pornographers. Moves.
Al buscar "power pop" en el diccionario, viene este tema.

3.- Jonsi. Go Do.
El líder de Sigur Ros despliega toda su positividad.

4.- Arcade Fire. We Used To Wait.
Épica de volar por casa.

5.- The Divine Comedy. At The Indie Disco.
Un credo para el indie discotequero.

6.- Vampire Weekend. Cousins.
Sonidos del mundo llevados a un ritmo frenético.

7.- Crystal Castles. Not In Love.
Robert Smith presta la voz a un tema instantáneo.

8.- Kings of Leon. Radioactive.
El riff de guitarra inicial lo dice todo.

9.- Sleigh Bells. Infinity Guitars.
Guitarras que llevan la voz cantante por encima de la voz cantante.

10.- FM Belfast. Underwear.
Una atmósfera oscura para un tema brillante.

11.- Two Door Cinema Club. Something Good Can Work.
Obliga redefinir el concepto de "música de baile".

12.- The Gaslight Anthem. American Slang.
El punk del siglo XXI suena así. 

13.- Galactic. Heart of Steel.
Funk, jazz, rap y rock unidos brillantemente.

14.- Brandon Flowers. Only The Young.
El lado más íntimo de los Killers.

15.- The Black Keys. Tighten Up.
Valdría de bonus track para la BSO de The Wire.

16.- Interpol. Success.
 Regreso al viejo sonido de New Order.

17. These New Puritans. We Want War.
Música de videojuego llevada a su máximo potencial.

18.- My Chemical Romance. Na Na Na.
Como el La la la de Massiel, pero en versión punk-rock.

19.- Beach House. Norway.
Potente delicadeza para una canción hechizante.

20.- Band of Skulls. I Know What I Am.
Contundencia y chulería pegadiza.

Lista de reproducción en Spotify.
(La canción 4 no está disponible en esta plataforma).

Están jodiendo; lo estás viendo

Sin solución de continuidad el canal que ofrecía la señal de CNN+ pasó a emitir Gran Hermano 24 Horas. Del "Está pasando; lo estás viendo" al "Están jodiendo; lo estás viendo" (valgan las tres acepciones que la RAE recoge para el verbo 'joder').


En el útimo día de la cadena de noticias, algunos de sus presentadores tuvieron la oportunidad de despedirse. Seguramente nunca pudieron hablar con mayor libertad, lo cual hizo posible escuchar frases como la de Belén Chiloeches, insinuando que "podríamos hablar de malas gestiones; preferimos hablar de buen periodismo" o Benjamín López, acordándose de las "cientos de personas que han pasado por aquí durante todo este tiempo y que, en multitud de ocasiones (...) han hecho mucho más que lo que su contrato les exigía". "Probablemente todos pagamos ahora los errores de otros", sentenció la última voz que se escuchó en CNN+ antes de que aparecieran los gritos de los concursantes de Gran Hermano. Antes que ellos otro trabajador de Prisa se había atrevido a criticar a sus patronos. Fue Enric González, que en una columna escrita para El País y que no fue publicada por la censura del diario, ironizaba de la siguiente manera: "No quiero ponerme en lo peor, pero cualquier día, en cualquier empresa, van a rebajar el sueldo a los obreros para financiar la ludopatía bursátil de los dueños". Hoy, González está destinado como corresponsal en Jerusalén y ya no escribe artículos de opinión en el periódico.
Los medios de comunicación privados son, ante todo, privados, así que pueden tomar las decisiones económicas que crean oportunas. Ayer quedó demostrado, una vez más, que su beneficio personal suele estar muy por delante del beneficio social. Por eso son imprescindibles los medios de comunicación públicos. Al fin y al cabo, el panorama indica que dentro de nada el buen periodismo tendrá que ser considerado como un elemento cultural más a proteger por el Estado, como ya lo es la pintura, el teatro o la danza. Hoy no existe CNN+, pero Radio Televisión Española ofrece un producto similar con su Canal 24 Horas. Disfrutémoslo mientras no se privatice el Estado.

La familia de Mourinho IV

Toda buena estirpe merece un gran retrato, sobre todo si su naturaleza sobrepasa lo terrenal. La del rey Felipe IV quedó inmortalizada por Velázquez en Las Meninas, así como la de Carlos IV lo fue por Goya en La familia de Carlos IV. Más allá de la imagen física del monarca y sus parientes, ambos cuadros se consideran obras maestras por, entre otras muchas razones, haber conseguido legar una radiografía de los valores que imperaban en la corte de la época.

Pese a carecer de sangre azul, el clan que forma el actual cuerpo técnico del Real Madrid no desmerece un ápice, en lo que a divinidad se refiere, a Habsburgos o Borbones. Por ello resultaba imprescindible tener una imagen que plasmara la particular idiosincrasia de esta casta de portugueses que dirige los designios de la entidad blanca. Liderados por José Mourinho (a partir de ahora Mourinho IV, al ser el Madrid su cuarto reinado tras los de Oporto, Chelsea e Inter), un amplio equipo de técnicos lusos ha impuesto sus modos de hacer de forma absolutista en un club que, hasta no hace mucho, era venerado en el mundo entero por su talante y caballerosidad. Sin embargo esa fama está condenada a quedar enterrada en el pasado. No hay semana que se eche una palada de tierra a la imagen del Real Madrid. Cuando no es Mourinho despreciando a un rival, quejándose de los arbitrajes, ridiculizando a uno de sus jugadores o riéndose del juego limpio, es cualquiera de su familia de colaboradores los que se encargan de socavar el prestigio institucional de la entidad que les contrató. En Gijón Rui Farias (el preparador físico) tuvo la "elegancia" de mandar a Segunda al Sporting en la cara de su entrenador, Manolo Preciado. En aquel momento se conoció lo sucedido por el testimonio de algunos testigos, ya que no se pudo obtener ninguna imagen de la reyerta. Ayer, en cambio, sí quedó retratado de manera fiel el comportamiento altanero de la corte de Mou, dejando para la posteridad una imagen que simboliza por sí sola lo que está suponiendo este reinado. En el descanso del partido entre el Madrid y el Sevilla, Silvino Louro (el preparador de porteros de Mourinho) protagonizó un altercado con el banquillo del Sevilla. Louro se encaró con varios de los miembros hispalenses, en especial con el delegado sevillista Cristóbal Soria (un tipo que por su querencia a las broncas, su escasa elegancia y su nula educación, resulta merecedor de un cargo en el actual organigrama técnico del Real Madrid). Con su pendenciera maniobra de envite, el exaltado portugués se llevó por delante a Agustín Herrerín, el delegado de campo del Santiago Bernabéu. Herrerín, mítico trabajador que ha dedicado toda su vida al club blanco, quedó tendido en el suelo sin que nadie de los que formaban aquella lamentable tangana parecieran reparar en él.


En ese instante quedó retratado para siempre La familia de Mourinho IV; un cuadro en el que podrá verse para siempre cómo los valores tradicionales del Real Madrid representados por el heptagenario Agustín Herrerín (caballerosidad, educación, respeto, etc.), quedaron vilmente apartados en favor de la chulería, la provocación y los malos modales del clan de los portugueses. Todo un cuadro.