Give us a goal, Vicente

Vicente y Slade; un futbolista y una banda de rock que tienen algo más en común que haber caído en el olvido para muchos. Y es que a pesar de su edad, alguno se habrá olvidado ya de Vicente Rodríguez. Cumpliendo 32 años el 16 de julio, la que fuera gran promesa valencianista se prepara para iniciar su segunda temporada en el Brighton and Holve Albion, un club inglés de la Championship entrenado por Gustavo Poyet en el que comparte vestuario con, entre otros, Roland Bergkamp (sobrino de Dennis) y el ex alavesista Íñigo Calderón. Se trata de un club modesto que tiene en la Charity Shield de 1910 su único gran trofeo y que es capaz de llegar a una final de la FA Cup el mismo año en que desciende de la máxima categoría del fútbol inglés (1983). Más allá de los éxitos deportivos los seguidores de las Gaviotas (sobrenombre con el que se conoce a la entidad) tienen un motivo por el que estar orgullosos de su equipo. Se trata de la canción Give Us a Goal, notable himno futbolero compuesto a finales de los 70 por Slade, una banda que alcanzó cierta relevancia en el panorama del glam rock británico y cuyo principal mérito es ser la autora del Cum On Feel The Noize con el que luego triunfaron Quiet Riot. 
Pero volviendo al fútbol, Give Us a Goal se convitió  en todo un referente entre los aficionados ingleses, especialmente para los más hooligans. La letra de la canción daba para ello, con frases como "We're gonna thrash you ain't that a shame" o "The ref needs specs he's deaf dumb and blind". La conexión con el Brighton and Holve Albion viene por el videoclip del tema, que fue rodado en el hoy demolido campo de Goldstone Ground (en el que, por cierto, debutó Beckham con el primer equipo del Manchester United). En el clip los miembros de la banda tocan sobre el campo ataviados con bufandas del Brighton mientras se intercalan imágenes de ellos mismos participando en un partido de las Gaviotas contra el Burnley.
Unidos por esta canción están Vicente y Slade; un futbolista y una banda de rock que, a pesar de sus méritos, quizá serán recordados por lo que no fueron. Vicente, por el gran jugador que podría haber llegado a ser si las lesiones no le hubieran perseguido durante toda su carrera, y Slade por ser los autores de una gran  canción que nunca supieron rentabilizar correctamente.

EuroIndie


Equiparar a cada una de las selecciones participantes en la Eurocopa con un grupo indie en virtud de algún rasgo característico compartido. Ese fue el juego que motivo #EuroIndie, una serie de tweets publicados antes de que comenzara el torneo. El desarrollo del mismo ha revelado algunas comparaciones como absurdas, aunque otras han  resultado más acertadas:
  • Como ese grupo que está en un gran festival para cubrir la cuota local, pero tiene argumentos para sorprender, Polonia es Pony Bravo.
  • Como esa banda a la que le sale de chiripa un 'One Hit Wonder' tipo "Bohemian Like You" Grecia es The Dandy Warhols (desde el 2004).
  • Como ese grupo oscuro del que puedes esperar lo mejor y lo peor en el mismo concierto, Rusia es The Horrors.
  • Como ese sonido frágil que lo escuchas temiendo que se rompa, la República Checa de Rosicky es Sigur Rós.
  • Como esa banda que llevas esperando toda la vida a que saque su definitivo gran disco con el que triunfen, Holanda es Jimmy Eat World.
  • Como ese grupo que añora el sonido de un pasado mejor en el que su estilo triunfaba, Dinamarca es Editors.
  • Como esa artista que siempre triunfó pero no emocionaba, y es ahora cuando gusta, pero no gana tanto, Alemania es Christina Rosenvinge.
  • Como ese supergrupo en el que coinciden estrellas de otras bandas, pero que juntas no funcionan, Portugal es Them Crooked Vultures.
  • Como esa banda indie que, al lograr un éxito masivo, sus descubridores la critican aunque siga siendo sublime, España es Arcade Fire.
  • Como ese grupo del que ya nadie espera nada creativo, pero que metido en faena y por su oficio es capaz de todo, Italia es The Cure.
  • Como esa cantautora con tantos y tantos defensores, y tan conservadora en sus planteamientos, Irlanda es, por derecho, Russian Red.
  • Como esa banda en la que parece que cada uno toca por su lado, rayando entre lo amateur y lo genial, Croacia es The Wave Pictures.
  • Como ese grupo que perdió a su líder e inspirador, pero que sin él intenta seguir adelante, Ucrania, sin Shevchenko, es New Order.
  • Como esa banda en la que su líder se cree que él lo es todo pero lo intenta en solitario y fracasa, la Suecia de Ibra es The Killers.
  • Como ese grupo que superó sus demonios interiores, y que ahora parece rehabilitado y listo para volver, Francia es The Stone Roses.
  • Como esa banda cuya gracia reside en la chulería y en creerse dioses, cuando son más malos que el diablo, Inglaterra es The Libertines.

La Roja: del llanto a la alegría en 3 canciones

Igual que nuestros mayores nos contaban las penurias que vivieron en la posguerra, nosotros tendremos que contarles a nuestros pequeños que, hasta hace nada, España nos hacía pasar mucha hambre en Eurocopas y Mundiales. Algunos no se lo creerán, habituados como están de ver a la Roja (lo que mi generación conocía como la Selección), ir de final en final. Afortunadamente para respaldar nuestra visión tenemos un par de canciones que describen el, hasta hace poco, sempiterno pesimismo futbolístico patrio:



La primera es Enero en la playa, un tema de FactoDelafé y las Flores Azules de 2005 en el que desgranaban,  con su particular estilo mezcla de pop indie y trip hop, estampas típicas del estío. Que si el chiringuito en la playa, que si la siesta viendo el Tour, que si el gazpachito... y, como no, la nota más costumbrista: la eliminación de España del torneo internacional del momento:

"Me entra la sed y pido una copa, y España se queda en cuartos en la Eurocopa".

La desilusión duraba lo que duraba, porque a la siguiente estrofa ya se decía "Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial". Lo decíamos todos, con el mismo convencimiento del que se consuela el día de la lotería repitiendo que lo importante es tener salud. Porque lo cierto es que pensábamos que nunca ganaríamos nada. Y así de rotundo lo expresaba La Habitación Roja en su Nunca ganaremos el Mundial.

"Volverán los días de ingenio. El mundial que nunca ganaremos. La fuerza y las noches de miedo. Los clásicos serán siempre modernos".

Las eliminaciones de España cada dos años se producían con tal exactitud que era posible calcular el paso del tiempo con ellas casi mejor que mirando a las estrellas pasar por el firmamento.


Hasta 2008, momento en que cambió para siempre el destino de España con aquel gol de Torres en el Ernst Happel de Viena. Desde entonces el pesimismo quedó desterrado para la mayoría, incluso para algún grupo indie español, que suelen encontrar mayor inspiración en la tristeza que en la felicidad. Así los murcianos The Yellow Melodies se atrevieron a componer un tema llamado antes de la cita de Sudáfrica, en 2010, que resultó profético: Vamos a ganar el Mundial [se puede escuchar entera en la página de Indiecaster Records, con motivo de un recopilatorio que hizo dicho sello con motivo del pasado Mundial].

Con estas tres canciones se puede entender buena parte de la historia de la selección española de fútbol hasta hoy. Esta tarde se escribe una nueva página en la final de la Eurocopa de 2012 frente a Italia. Un partido que quizá ayude a componer algún verso de una futura canción. Si es alegre o triste, dependerá del resultado, y si es buena o mala, del talento del artista que la firme. Así que, si no están inspirados los futbolistas, al menos que lo estén los músicos.

Futsica

Como si se tratara de una alineación inicial o del 'tracklist' de un disco, FÚTSICA se presenta con 11 'tweets'





1) FÚTbol+múSICA=FÚTSICA (en un alarde de creatividad comparable a poner el "We Are The Champions" de Queen al ganar cualquier título)

2) Aunque formalmente lo parezca, Sergio Ramos cantando con Canelita, no es competencia de FÚTSICA

3) En general FÚTSICA confía más en la pasión futbolística de los músicos que en el gusto musical de los futbolistas

4) FÚTSICA comparte el "odio eterno al fútbol moderno" http://t.co/Mq7kuDJz y lo amplía a la música 'mainstream'

5) FÚTSICA no se limita a enlazar links; Intenta aportar, cual mediapunta goleador o cantautor, y no al estilo de '9' ratonero o 'triunfito'

6) A FÚTSICA le gusta sentir cerca al público, como el jugador nº 12. Por eso actúa en aforos reducidos y no ante masas en grandes estadios

7) Tras FÚTSICA hay un periodista apartado del fútbol por lesión y de la música por falta de talento (como Álvaro Benito pero sin su morro)

8) FÚTSICA es libre pero si el $ tienta tardará menos en sucumbir que el Barça en sponsorizar su camiseta o Supersubmarina en sonar en Los40

9) Himnos oficiales tipo "las mocitas madrileñas" o "Waka Waka", no; Espontáneos tipo "You'll Never Walk Alone", sí http://t.co/GO9CKLML

10) Por benéficos que sean FÚTSICA no aprueba los partidos entre exfutbolistas y cantantes porque acaban siendo pachangas indignas

11) Lo que para @futbolycine simboliza "Evasión o victoria" para FÚTSICA lo es "Three Lions" de The
Lightning Seeds http://t.co/t56QY5Jr


20 de 2011 (canciones españolas)

1.- Nacho Vegas: Lo que comen las brujas.
Nacho Vegas saca su lado más tierno en este cuento de brujas para todas las edades en el que es capaz de ensamblar su profunda con un coro de voces infantiles inspirado en el himno del centenario del Sevilla (aquel que compusiera El Arrebato).

2.- Señor Chinarro: Una llamada a la acción.
El lado más colorido de Antonio Luque luce con esplendor en esta positiva canción que llama a hacer lo contrario a la guerra... y no es la paz.

3.- Vetusta Morla: En el río.
Dominio absoluto de un lirismo profundo y euforizante de bella factura con una producción impecable en la consolidación de los madrileños como uno de los grandes.

4.- The New Raemon: Lo bello y lo bestia.
El prolífico Ramón Rodríguez vuelve a dejar una perla con este tema en el que el preciosismo y la furia se dan la mano.

5.- El columpio asesino: Toro.
Lo que empieza casi como un ejercicio de spoken word y sintetizadores desemboca en un pegadizo estribillo con el que se pretede provocar el baile, tanto de palabra como de acto.

6.- Iván Ferreiro: Canción de amor y muerte.
Una bella canción de amor a la que no se la puede tildar de cursi... aunque solo sea por que habla de una zombi.

7.- Fernando Alfaro: Gol psicológico.
Instrumentos que, aparentemente, suenan desordenados y una letra que, falsamente, se presenta con una cierta absurdidez dan como resultado un tema extrañamente atractivo.

8.- Maga: Frío.
Pese a abrazar cada vez más la convencionalidad, es en el terreno de lo extraordinario donde los sevilanos dan sus mejores resultados, como en esta corta canción, de originalidad estructura basada en percusión-guitarra-percusión.

9.- Bunbury: Llévame. 
Bunbury ha volcado su inspiración en versionar clásicos latinoamericanos como este, dotándolos de un gran cuerpo gracias a su personalísimo estilo rockero.

10.- La Casa Azul: Sucumbir.
Estribillo pegajoso y ritmo frenético para una canción cuyo encanto reside en que no se toma demasiado en serio a sí misma.

11.- Manel: Boomerang.
Lejos de ser un lastre, el cantar en catalán es hoy en día una ventaja gracias a grupos como Manel, que en esta canción hacen del costumbrismo y el ritmo sus mejores armas.

12.- Sidonie: El bosque.
Rock psicodélico sin caer en excesos para la canción más pegadiza de lo último de Sidonie.

13.- Christina Rosenvinge: Canción del eco.
Delicada historia mitológica que sienta como un guante a la voz de una Christina Rosenvinge que no para de crecer disco a disco.


14.- Supersubmarina: Kevin Mc Alister.
Tras la gloria del disco de debut, estos jienenses recuerdan con un EP lleno de furia que su éxito no es flor de un día.

15.- Nudozurdo: Prometo hacerte daño.
Sonido suicio y constante, para entrar en trance, en un tema que apabula en sus primeras escuchas.

16.- Mendetz: Plasticine.
Reyes de la mezcla entre la electrónica y el rock, Mendetz regalan un sonido propio inconfunduble.

17.- Ornamento y delito: Bono es dios.
Ira encapsulada en una canción con toques punk y sin concesiones.

Debut de lujo nacido para ser coreado en las discotecas indies a la hora del cierre.

19.- Manos de topo: Tus siete diferencias.
La particular forma de cantar de Miguel Ángel Blanca suele causar detractores a este grupo, pero en temas tan redondos como este, el ritmo y la letra logran imponerse sobre cualquier lastre.

20.- Odio París: Uno de noviembre.
Aunque parezca lo contrario, no son Los Planetas, pero tienen buena parte del encanto de lo que parece un grupo tributo a los granadinos.