Antena 3 ¿noticias?

Muchos han sido los teóricos que han tratado de identificar los factores por los cuales un hecho se convierte en noticia para los medios de comunicación. En los años 70 del siglo pasado Carl Warren señaló como criterios básicos la actualidad del acontecimiento, la proximidad que guarda con respecto a su audiencia, la relevancia de sus protagonistas, la curiosidad que despierta, el conflicto que origina, el suspense sobre su futuro, la emoción que pueda suscitar y las consecuencias que acarrea.
Lamentablemente todos estos factores pueden pasarse por alto cuando un acontecimiento afecta al medio que tiene la oportunidad de difundirlo como noticia. Me explico. Hace casi un mes, sin saber cómo, acabé viendo parte del informativo de la noche de Antena 3. Contemplé atónito cómo Matías Prats daba paso a cuatro piezas seguidas a cada cuál más absurda. Una era sobre el estreno, dentro de un par de semanas por aquel entonces, de la película Planet 51, (producida por una empresa del Grupo Planeta, accionista de Antena 3); otra sobre cómo se vendían los libros ganador y finalista del premio Planeta; una tercera acerca de los premios Ondas, exclusivamente en referencia a los que había conseguido Antena 3; y finalmente, una en la que se anunciaba el regreso a la cadena de la serie El Internado. El escupitajo a la teoría de Warren no podría contener más moco. Bueno, quizá sí, porque ese día no hubo la típica información sobre lo mucho que han crecido los ingresos del grupo Antena 3, atendiendo a cualquier lectura, por disparatada que sea, del libro de cuentas.



Casi prefiero el lado abiertamente sensacionalista de Antena 3. No me refiero a su querencia por los sucesos truculentos, sino más bien a su habilidad por explotar la general propensión humana por admirar la belleza. Es decir, a enseñar carne. Raro es el día en que no hay un video sobre una lista publicada en cualquier revista donde se eligen a las actrices más sexys de Hollywood, sobre la sesión fotográfica de unas modelos para la elaboración de un calendario o sobre el último modelo de sujetador de una prestigiosa marca de lencería. El recurso a la belleza engancha a la audiencia. Tanto es así, que este año los bloques de deportes de entre semana ya no los presentan los periodistas José Antonio Luque y Ángel Rodríguez. Ahora lo hacen las periodistas, pero sobre todo guapísimas, Pilar Galán y Mónica Martínez. En calidad informativa no sé si se habrá ganado, pero seguro que no era de eso de lo que se trataba con el cambio.

El desprecio de McDonalds a sus clientes


La fotografía pertenece a la sala de descanso para personal de un restaurante McDonalds. En un cartel bien visible para los empleados se puede leer:
¡¡¡RECUERDA!!! CADA VEZ QUE TE PIDAN UN MENÚ, MARCA DIRECTAMENTE EL GRANDE.



Asusta pensar en lo carteles que puede haber colgados en la cocina. Quizá haya algunos como "Si la carne que cae al suelo no se mueve ponla en la hamburguesa. Si se mueve, mátala antes de ponerla", "Hay sequía, no te laves las manos" o "Las sobras de un cliente pasado son la comida de un cliente futuro".

Malos tiempos para el periodismo

Ayer echó el cierre Soitu.es. Que descanse en paz el proyecto y todas aquellas conciencias que creían que un periódico creado en y para internet podía triunfar a base de independencia y originalidad.

Republicano Madrid


No caben explicaciones lógicas para analizar lo de Alcorcón. El Madrid fue de todo menos “Real”. Un modesto equipo de Segunda B bailó y goleó al Irreal Madrid, al Surreal Madrid o quizá al Republicano Madrid. Tal vez el jefe del equipo blanco sea en el fondo un antimonárquico convencido. Así se explicaría el desprecio que la entidad muestra por la Copa que lleva el nombre de Su Majestad Don Juan Carlos. Lleva tres lustros sin ganarla y, lo que es peor, protagonizando sonados ridículos, siendo el de ayer el más antológico. Tiene que ser eso. Que el que manda en el Madrid sea republicano. No me refiero a su presidente ni a su entrenador, porque en estos años han sido varias las personas que han pasado por esos cargos. Yo me refiero a su capitán, Raúl: un tipo que pasa por ser el máximo símbolo del Madrid actual, pero que no olvidemos, se crio en la Colonia Marconi, en Villaverde, lugar al que el eufemístico calificativo de barrio humilde se le queda corto y en el que resulta fácil que calen los ideales republicanos. Tal vez, dentro de no demasiado tiempo, el Madrid decida retirar la corona de su escudo y se quede únicamente con el elemento que adoptó durante la II República, la banda violeta.
Reconozco que el razonamiento puede parecer descabellado, ¿pero resulta más disparatado que asegurar, como lo hace Valdano, que a este equipo, si le sobra algo, es compromiso? ¡Viva la República!

Ágora: un correcto ensayo



Escribía recientemente Umberto Eco que si la religión fue, en ocasiones, el opio del pueblo, más a menudo funcionó (y funciona) como su cocaína. Lejos de anestesiar, este tipo de creencias han estimulado no pocos conflictos a lo largo de la historia. Ágora retrata esa capacidad destructiva ofreciendo un verosímil retrato de la filósofa Hipatia de Alejandría así como del tiempo que le tocó vivir. Debido a que no se ha conservado ningún documento de la propia pensadora, el campo del que ha dispuesto Amenabar para fabular sobre ella resultaba tan obligado como alentador. Es por ello que no puede considerarse una película biográfica, ya que su protagonista juega un papel eminentemente simbólico. Realmente, el director español podía haber contado la misma historia con Galileo Galilei, con Giordano Bruno, o con cualquier científico que fuera perseguido por pensar antes que por creer.
Tampoco estamos ante un peplum de aventuras al estilo de Hollywood. La conexión emocional del espectador con la película resulta dificultosa, en primer lugar por el lejano punto de vista que trata de marcar Amenábar (lo cual queda patente con los continuos planos cenitales en los que se llega a ver la Tierra desde el espacio exterior), pero también porque el meollo del asunto es de tal calado que los conflictos pasionales y políticos quedan eclipsados. Al final, Ágora acaba siendo un ensayo, con todo lo que ello implica. Es un alegato a favor de la razón y en contra del fundamentalismo de la fe; un retrato del clima que se vivió en aquella Alejandría en la que el velo religioso acabó imponiéndose a los ojos de muchos que intentaron hacer avanzar al mundo por la vía de la ciencia. En ese sentido debe valorarse la cinta y por ello se le puede perdonar cierto maniqueismo de brocha gorda en el tratamiento de los bandos, cierta apatía en la narración o ciertas licencias históricas sólo visibles a los ojos de los muy entendidos. Al final, lo que queda, es la perfecta comprensión de un capítulo de nuestra historia enormemente significativo y que permite extraer enseñanzas de validez atemporal.

Prisa apoya a Losantos

Parece increible, pero el grupo Prisa apoya a Jiménez Losantos. No es ficción, pues carezco de tanta imaginación. Ni la captura que se adjunta bajo este texto es un montaje, pues carezco de tanta habilidad con el Photoshop. Hoy lunes 5 de octubre de 2009 puede verse un banner de Digital+ en la página web de EsRadio. Es decir, la plataforma de televisión digital de Prisa se anuncia en la página del proyecto radiofónico de Federico Jiménez Losantos.


Quizá la coincidencia en el odio a Zapatero (inherente en los unos y recién descubierto en los otros) esté abriendo espacios para la colaboración entre grupos otrora tan distantes. Menos mal que al Presidente siempre le quedará Roures.

Felicidades Río

No ganó la candidatura que más podía hacer por los Juegos, pero ganó la candidatura por la que los Juegos pueden hacer más.

Parabens Río.