El chantaje de Roures

Para algunos Roures se habrá quitado la careta, pero lo que ha hecho realmente el empresario catalán ha sido retirar la venda de los ojos a aquellos que no sabían (o no querían saber) qué es lo que iba a pasar con el fútbol televisado. El jefe de Mediapro anunció ayer que la temporada que viene se acabará la “actual borrachera de fútbol en abierto” porque el modelo no es sostenible. ¿Qué dirán ahora los que han estado jaleando demagógicamente las retransmisiones televisivas gratuitas? ¿Seguirán defendiendo lo mismo o se demostrará que lo único que pretendían era dañar lo máximo posible a PRISA? Habrá que ver LaSexta y leer el Marca.


Digan lo que digan, el fútbol en abierto sí es rentable. Si no que se lo pregunten a las cadenas que lo han explotado de esta forma, que son todas: TVE (Selección, Champions y Copa), Antena3 (Selección y Champions), Cuatro (Mundial y Eurocopa), Telecinco (Liga y Copa)… El televidente no compra directamente el partido, pero se traga todos los anuncios que se emiten -cada vez más- antes, durante y después del desarrollo del juego. Las cadenas venden su audiencia a los anunciantes. Cuanto mayor sea, más cara y, evidentemente, si el partido es gratis la cantidad de personas que se sentarán delante del televisor será mayor.

Lo que no resulta rentable es lo que está haciendo ahora LaSexta. Tener prácticamente todos los derechos y sólo disponer de un canal y medio para emitirlos supone tener que dar fútbol a todas horas -con lo que quemas el producto por saturación- y/o simultanear varias retransmisiones a la vez -con lo que algunos sólo pueden ver el encuentro de su equipo en conexiones a través de ventanitas pequeñas sobreimpresionadas en la emisión de otro partido-. Eso sí que no es rentable y Mediapro, con Roures a la cabeza, lo sabía desde el principio. Por eso anuncia ahora que la temporada que viene se acaba el chollo. Pero ¿de dónde va a sacar Mediapro los canales para emitir en modelo de pago por visión? Ahí está la cuestión. Lo que necesita Roures es que el gobierno apruebe la llamada TDT de pago, un sistema incompatible con la actual TDT que se está generalizando ya en nuestro país. El Ministerio de Industria ya se lo ha negado en varias ocasiones, pero las presiones son cada vez mayores. En caso de que se acabe cediendo, habrá más de 13 millones de receptores recién adquiridos por las familias españolas que habrá que cambiar por los de nueva generación, como lo contaba Público ayer.
Con la que está cayendo, al Gobierno no le apetece obligar a la población a algo tan impopular. Pero Roures tiene dos importantes armas con las que chantajearle. La primera y más evidente es la de retirar el apoyo que Público y LaSexta le ofrece al gobierno de Zapatero. La segunda es acabar con el fútbol español. Con más de 3.000 millones de euros de deuda, la mayoría de los equipos están al borde de la quiebra. Si no llega el dinero que Mediapro les ha prometido su desaparición es segura, y con ella un daño irreparable a la principal industria de entrenimiento del país. Esa es la baza que juega Roures, o me salvas o te hundes conmigo.