Mas igualdad = Mas espectaculo


La Copa Davis pasa por ser una de las competiciones deportivas de mayor tradición del mundo. En un deporte tan individual como el tenis es lo más parecido que hay a un campeonato del mundo de la disciplina. Sin embargo y pese a sus más de 100 años de historia hay algunos aspectos que impiden que brille tanto como se merecería.

En primer lugar todo el mundo sabe que no es ni mucho menos el principal objetivo de un tenista. Los jugadores miran más por su carrera individual y se preparan los calendarios en función a los torneos donde más dinero pueden conseguir. La Davis da prestigio, pero no grandes bolsas de dinero ni puntos para el ranking de la ATP. Eso explica casos como los de Nadal o Federer, que en las dos últimas citas con su equipo nacional decidieron no asistir esgrimiendo que preferían recuperarse de pequeñas dolencias físicas. Realmente es difícil evitar la falta de interés que provoca la Davis en los mejores tenistas. La opción más eficaz tal vez sea hacer de la Davis un torneo más interesante. Una de las medidas a mi juicio más interesantes sería cambiar el formato de competición. Con el actual los equipos pueden saber si este año van a tener o no opciones de ganar el torneo y, en consecuencia, si va a merecer la pena disputarlo o no. Depende de las veces que te toque jugar en tu país. El anfitrión no sólo cuenta con la ventaja de tener el público a su favor. También escoge la superficie donde se va a desarrollar la eliminatoria. Esto permite preparar verdaderas encerronas. España es uno de los casos más claros en este aspecto. Cuando el calendario es favorable y nos hace jugar los partidos clave en nuestro país preparamos auténticas arenas movedizas para beneficiar el juego de los nuestros sobre arcilla. Y no nos va mal. Así hemos ganado dos ensaladeras en los últimos años. El problema es cuando nos toca salir fuera, donde ocurre todo lo contrario. Nuestros rivales optan por darnos donde más duele: las pistas rápidas. En definitiva, que en la Davis quien juega en casa tiene mucha más ventaja que en cualquiera de los otros "campeonatos del mundo" del resto de los deportes.
En mi opinión esto podría cambiarse sin alterar en demasía el formato de competición. Símplemente equilibrando fuerzas entre local y visitante. Una opción es que el torneo se dispute siempre bajo la misma superficie. La más intermedia posible. Ni muy rápida ni muy lenta. Otra es que el equipo visitante sea el que elija el terreno. Así un equipo contaría con la ventaja de la afición local y otro con el de la superficie.
Sea como fuere, lo que parece seguro es que la Davis tiene el potencial para que sea tomado como el evento más importante del tenis mundial. Pero hoy en día ni mucho menos lo es. Algo habrá que hacer.

2 comentarios:

Nuria dijo...

Escuché durante los comentarios del dobles que iban a quitar este partido, que sería todo individuales... Corretja se quejaba amargamente porque es verdad que da mucho más espectáculo un dobles que un individual.

Rubén dijo...

Para el espectador es mucho más interesante uno de los grand slam o el propio masters (ahora mal llamado no sé qué de los campeones) que un torneo de 4 fines de semana al año. Lo que pasa que nos encanta porque es lo único que se hace bajo la bandera de españa.