La Liga del corazon


Lo dijo Michel Salgado mientra celebraba en el césped del Bernabeu el trigésimo título del Real Madrid. Ha sido la Liga del corazón. A falta de buen fútbol el vestuario -con los nacionales Raúl, Ramos, Casillas y Helguera a la cabeza- se conjuraron hace tres meses para tratar de alcanzar lo que parecía un imposible. Lo hicieron tras caer eliminados en la Champions ante el Bayern y cuando todos pensaban que iban a salir humillados del Camp Nou. Fue ese partido el punto de inflexión en la actitud del equipo. Con un Capello prácticamente destituido el sector español del vestuario fue el que se echó la responsabilidad a los hombros. Pero además de ser un partido simbólico por el cambio de espíritu, tambien ha resultado ser determinante en los puntos. Empatados en la clasificación, si el Barça hubiera ganado el golaverage final al Madrid ahora sería campeón.
Finalmente los blancos han logrado la Liga a base de casta, unidad y mucho corazón. Michel Salgado ejemplificó en la primera parte contra el Mallorca con sus continuas subidas por banda derecha lo que había sido esta racha final del Madrid: coraje sin calidad. Jugando mal el Madrid volvió a levantar un resultado adverso ante un equipo que desplegó mejor juego que él.
En esta ocasión la fe ha servido para mover montañas y conseguir el título. Pero no siempre es así. Pocos campeonatos como este cuentan con equipos tan fallones en la parte de arriba. Un lujo para el espectáculo que se haya llegado hasta la última jornada con tres equipos con opciones de victoria, pero eso no debe ocultar la falta de un 'Gran Equipo' dominador. Para hacerse una idea, el Barça del año pasado consiguió la Liga con seis puntos más de los que ha obtenido el Madrid en ésta (76). Hay que remontarse a la temporada 2001/2002 para encontrar un campeón con un registro tan bajo de puntos: el Valencia de Rafa Benítez se alzó con el título con tan sólo 75 puntos. El no obtener el título hará que Barça, Valencia y también Sevilla se refuercen. Si el Madrid cree que con lo que tiene este año y algún leve retoque le dará para volver a ganar se equivoca. No habrá aprendido nada de este año en el que, además de la casta, han sido los deméritos de los rivales los que le han dado buena parte del campeonato. Más concretamente. Si ahora, al calor de la Liga sigue Capello será un tremendo error. El juego será el mismo que el de los dos primeros tercios de campeonato. Los silbidos, esos que acompañaron al equipo durante ese tramo volverán a escucharse de la misma manera que se escuchaban ayer mientras el Mallorca ganaba y el Madrid no creaba ocasiones. Pero ya se sabe que el éxito, en ocasiones, es mal consejero.